Por qué el Comunismo NO funciona (explicado con gatos 🐱)

Imagina 20 gatos que viven en un barrio. Cada uno caza lo que le pide el cuerpo: Pelusa caza ratones 🐭, Bigotes prefiere palomas 🕊️, Luna pesca en el río 🐟. Si un gato come algo que le sienta mal, deja de cazarlo. Si descubre un nido de gorriones, se pone las botas. Nadie les dice qué hacer. Están gordos y felices.

Llega un humano 👮🏽 con buenas intenciones: «Yo me encargo de que todos comáis igual de bien.» Encierra a los 20 gatos, los saca de la calle, y empieza a repartir comida él. Un ratón y media paloma para cada uno. Todos lo mismo. Todos a la misma hora.

Problema: no sabe que a Pelusa la paloma le sienta mal 🤢. Que Bigotes necesita comer más porque es enorme. Que Luna está preñada y pasa hambre con esa ración 🤰. Cuando eran libres cada gato ajustaba su dieta solo, sin pensar, sin pedir permiso. El humano no tiene ni idea de nada de esto. Y eso con 20 gatos. No con 20 millones… 🤯.

Los gatos al principio maúllan para quejarse. Pero 20 gatos maullando a la vez son ruido, no información. El humano no distingue al que maúlla por hambre real del que maúlla por capricho. En la calle un gato que tiene hambre simplemente caza más. Aquí solo puede maullar y esperar.

Pasan los meses. Los gatos dejan de intentar cazar aunque vean un ratón pasar. ¿Para qué? Al final todos van a comer lo mismo y la comida llega igual, caces o no. Los gatos que eran los mejores cazadores del barrio ahora duermen 18 horas al día 😴. Se vuelven blandos y apáticos.

Mientras tanto Luna a perdido a sus gatitos por su mala alimentación. El humano ve esto y piensa: “necesito controlarlos más, porque ellos no se cuidan lo suficiente”. Decide encerrar a Luna en una jaula para que no se mueva y no ponga en peligro a sus cachorros la próxima vez, desconociendo por completo las causas reales del problema.

Al menos durante esta historia el humano no era malo —no como la mayoría de líderes comunistas—. De verdad quería que todos comieran bien. Pero pretender que un solo cerebro puede sustituir a 20 gatos viviendo, probando, fallando y adaptándose cada día es imposible. No hacía falta un jefe. Hacía falta una calle 🐱🌇.

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