Mi decepción con The Genius: Rule Breaker – Temporada 2

Estoy comenzando a escribir este post antes de ver el capítulo final de la temporada, pero ya mi decepción con ésta ha sido enorme. Después de haber visto las dos temporadas de The Devil’s Plan y la primera temporada de The Genius, no esperaba encontrar unos capítulos tan poco emocionantes en un programa con tantos «genios» reunidos.

La verdad es que el elenco de participantes en esta temporada era indudablemente más débil que el de la primera. Y esto se comprueba fácilmente al ver los resultados de Jinho -el ganador de la primera temporada, también invitado a esta segunda- y Sangmin -el tercer clasificado de la primera temporada, también invitado a esta-. Entre los dos jugadores han cosechado el 100% de las victorias de esta temporada 2. Al principio Jinho ganó los cinco primeros juegos y, cuando Sangmin consiguió deshacerse de Jinho, éste pudo ganar todos los juegos restantes.

Incluso en un capítulos en donde aparecen concursantes de la primera temporada, éstos arrasan contra los concursantes de la segunda temporada. De las cuatro rondas que tenía el juego, apenas tardan media ronda en dar con la estrategia ganadora y llevarla a cabo. Por el otro lado, los concursantes de esta segunda temporada se caracterizan principalmente por su pasividad y su temor constante a ser descalificados. Incluso si hay algún participante con ambición y capaz de hacer grandes movimientos para conseguir grandes victorias -como Lim Yoon-sun o Nam Hwee-jong-, éstos son eliminados en los primeros capítulos por alianzas de jugadores más torpes.

De este modo, podemos encontrar tres tipos de perfiles en The Genius: Rule Breaker. Primero, los jugadores prometedores que son expulsados en los primeros capítulos. Segundo, los concursantes aparentemente mediocres -como presentadores de TV, sin relación aparente con juegos de ingenio e inteligencia-. Por último, jugadores con un alto coeficiente intelectual -presumiblemente-, pero cero proactividad para afrontar los problemas. Así son los caso de Lee Doo-hee y Lim Jo-hwan, quienes siendo uno de los hackers más famosos de corea y el campeón mundial de Starcraft respectivamente, se limitan a pasar los juegos sin aportar nada de valor, siendo constantemente engañados por sus compañeros, e incapaces de entender las dinámicas que llevaba cada partida.

En resumen: esta segunda temporada es especialmente mediocre. De no ser por Jinho y Sangming -los participantes de la primera temporada- que le dan algo de emoción con sus aplastantes aunque predecibles victorias, la temporada 2 no contendría nada de valor para el espectador. Es la combinación de haber eliminado por miedo a los mejores jugadores en las primeras rondas, más la pasividad insufrible de los jugadores «inteligentes» que sobreviven lo que arruinan tan rápido esta edición.

De hecho, si tuviera que destacar varias cosas que sido duras de contemplar a lo largo de estos capítulos, serían: primero, la disconformidad que produce ver a Lim Jo-hwan -conocido como «El Emperador»- arrastrarse y suplicar en todos los juegos por sobrevivir una ronda más, traicionando además por unas pocas migas a cualquier jugador que ha confiado en él; segundo, la poca sangre de Lee Doo-hee, el «hacker legendario», que de principio a fin lo manipulan todos los jugadores como ellos quieren, como si fuera un juguete de usar y tirar, y él complaciente sigue las instrucciones de cada uno de ellos.

Nota final: hubiera sido la guinda del pastel que Lim Jo-hwan hubiera ganado la final contra Sangmin. Menos mal que no ha sido así.

Aunque el ex-jugador de Starcraft haya demostrado ser un buen jugador de duelos 1vs1, la verdad es que haber llegado a la final suplicando y traicionando a sus compañeros por migajas no lo hace, a ojos de ningún espectador, merecedor del título Genio. Al menos no tal y como este programa lo dibuja. En ese sentido Sangmin es, sin lugar a dudas, el auténtico genio. Aún sin ser el más inteligente del plató, sólo gracias a su intuición y sus habilidades sociales sobresalientes ha conseguido imponerse sobre el resto de jugadores y llegar a la final sin tener necesidad siquiera de gastar su token de inmortalidad. Es decir, que mientras el resto de participantes han tenido que jugar Duelos a Muerte y luchar por su supervivencia, Sangmin no es que no haya tenido que jugar ninguno, sino que ni siquiera ha tenido que gastar la vida extra que se ganó al encontrar el Token de la Inmortalidad.

En este sentido Sangmin es, de la G a la O, un auténtico GENIO.

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