Ayer escuche una entrevista sobre el post-crecimiento con el economista Brais Suárez y comentaba que la forma de crear valor en la economía es extraer recursos de otros territorios y traerlos al tuyo.
Que esta afirmación la haga un economista es una gran problema. Porque demuestra la falta de entendimiento que hay sobre la economía incluso dentro de los propios economistas.
El valor se crea con el libre intercambio entre las partes. Si tú te llevas petróleo de un país y lo importas al tuyo, sin dar nada a cambio, no estás creando valor a nivel global, sino robando.
El valor y el crecimiento económico surgen del intercambio: Si tú tienes tomates con poco valor —para ti— y los intercambias con otra persona que quiere hacerse una ensalada, estás creando valor. Y si esa persona te da a cambio algo que ella no necesita y que a ti te viene muy bien, se está creando el doble de valor en ese intercambio.
Esta es la única forma de crear valor en la sociedad y es aplicable tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Pero la gente pierde el foco de la cuestión en cuanto ya no es un intercambio de un bien por otro, sino de un bien por dinero, que eventualmente será intercambiado por otro bien. Es este paso intermedio el que quizás confunde un poco a la gente.
En el primero ejemplo tú tenías un tomate que no querías, porque no te gustan los tomates. Le dabas un valor económico de 0.10€. La otra persona tenía 20 bolígrafos. Les daba un valor económico de 0.10€ a cada uno. En este caso tú no tenías ningún boli y necesitas tomar notas. Para ti tiene un valor muy superior a 0.10€. La va a seguir teniendo bolígrafos para escribir aunque te de uno. Por eso le da un valor marginal tan pequeño.
Después del intercambio, tú tienes un bolígrafo al que le das un valor de 1€, porque necesitabas uno. Hubieras pagado mucho más de 0.10€ con tal de tener un boli para escribir. La otra persona ahora tiene un tomate que valora en 1€. Porque le apetecía mucho hacerse una ensalada y no tenía tomates.
Ahora el valor percibido de bienestar de cada persona que ha participado en este intercambio es mucho mayor. Al final el valor y el bienestar no tiene que ver con la cantidad de dinero, sino con el bienestar percibido que se consigue con ese dinero.
Si en vez de haber intercambiado un tomate por un bolígrafo se hubiera intercambiado un tomate por 1€ y después la persona que recibe ese 1€ lo hubiera intercambiado por un bolígrafo, el valor creado en la sociedad sería el mismo. Solo que se ha usado el dinero como reserva de ese “valor creado”.
Tú puedes cambiar un tomate por un bolígrafo con tu vecino o con alguien en otro país del mundo. Pero si el valor percibido por ambos es mayor que el valor inicial, se está creando valor. Y que estos intercambios tengan un valor monetario es simplemente una cuestión de comodidad que además facilita su medición. Pero podrían existir intercambios voluntarios sin dinero donde, aunque no sea cuantificable, se estaría creando valor.
En definitiva, esta es la única forma real de crear valor en la sociedad humana. Creer que el valor en un país sólo se crea al extraer recursos de otros países es una gran falacia económica.
Ni siquiera cuando extraes recursos de una mina estás creando valor de forma espontánea. Lo que ocurre en este caso es que hay personas dispuestas a intercambiar su fuerza de trabajo por dinero que luego se traduce en una mayor oferta de recursos en la economía. Pero incluso en este ejemplo, el valor se genera del intercambio voluntario, y no únicamente del material extraído.